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Instituto de Estudios Altoaragoneses Lastanosa
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Adquisición de un ejemplar del Tratado de la moneda jaquesa de Vincencio Juan de Lastanosa (Zaragoza, 1681)
 
El Tratado de la moneda jaquesa y de otras de oro y plata del Reino de Aragón, impreso en Zaragoza en 1681, es el segundo libro de numismática que publicó Vincencio Juan de Lastanosa, tras el Museo de las medallas desconocidas españolas (Huesca, 1645). El ejemplar del Tratado adquirido por el IEA, por un precio de 3.600 euros, se encuentra en un magnífico estado de conservación.

En el libro se estudia la moneda aragonesa, desde sus orígenes en la Edad Media. En el mismo año de su publicación, que fue también el último de su vida (Lastanosa murió en Huesca en diciembre de 1681), el mecenas y coleccionista oscense donó al Archivo del Reino de Aragón, en Zaragoza, 1.100 monedas, en su mayoría aragonesas, y documentos, manuscritos e impresos de sus colecciones relacionados asimismo con Aragón.

 
La obra está basada en un manuscrito anterior (del año 1661), también de Vincencio Juan de Lastanosa, titulado Piedra de toque de la moneda jaquesa, del que se conservan tres copias, dos en la Biblioteca Nacional y una en el Museo Arqueológico Nacional.

El Tratado de la moneda jaquesa incluye un texto preliminar de Diego Vincencio Vidania y grabados de monedas aragonesas de Francisco de Artiga, autor en los años siguientes de dos proyectos fundamentales para Huesca (el pantano de Arguis, comenzado en 1686, y el edificio octogonal de la Universidad de Huesca, iniciado en 1690). Tanto Vidania como Artiga pertenecieron al círculo lastanosino.

El texto preliminar de Vidania ha llegado a nosotros en dos formas muy distintas. En la mayoría de los ejemplares del Tratado de la moneda jaquesa, incluyendo el adquirido por el IEA, son unos “Elogios” a Lastanosa. Sin embargo, en algunos ejemplares, muy escasos, se trata de una “Carta”, dirigida también al mecenas oscense, bastante más larga y con noticias de gran interés (entre ellas, la relación de los corresponsales españoles y europeos de Lastanosa y el listado de las monedas, libros y documentos donados al Archivo del Reino).

El libro está dedicado por Lastanosa “al Ilustrísimo Reino de Aragón en sus Diputados”. La Diputación del General, equivalente en Aragón de la Generalitat en Cataluña y Valencia y antecesora directa de la actual Diputación General de Aragón, nació en la Baja Edad Media. En la época de Lastanosa, la Diputación era el principal órgano de gobierno y representación del Reino de Aragón. Estaba formada por ocho Diputados, dos por cada uno de los cuatro Brazos en se organizaban las Cortes de Aragón, que se renovaban anualmente. Tanto Vincencio Juan de Lastanosa (en 1671-72) como su hermano el canónigo Juan Orencio Lastanosa (en 1651-52) fueron Diputados aragoneses.

La mención a los Diputados en la portada del libro, junto al escudo de Aragón, es especialmente oportuna, ya que en 2007, además del cuarto centenario del nacimiento de Lastanosa se ha conmemorado también el tercer centenario de la abolición en 1707 por el rey Felipe V de los Fueros de Aragón, con la consiguiente desaparición de las instituciones privativas del Reino (Justicia, Cortes y la propia Diputación).

Bibliografía: Francisco J. ASÍN REMÍREZ DE ESPARZA, “Tratado de la moneda jaquesa. Vincencio Juan de Lastanosa. 1681”, en Vincencio Juan de Lastanosa (1607-1681). La pasión de saber, Huesca, Instituto de Estudios Altoaragoneses, 2007, p. 382; Almudena DOMÍNGUEZ ARRANZ, “Tratado de la moneda jaquesa. Vincencio Juan de Lastanosa. 1681”, Signos II, Huesca, 1994, pág. 377; Felipe MATEU Y LLOPIS, “Un manuscrito referente a moneda aragonesa conservado en el Museo Arqueológico Nacional (Notas sobre la historia monetaria de Aragón)”, Hispania. Revista Española de Historia, CSIC. Instituto Jerónimo Zurita, Madrid, nº XIII, 1943, pág. 580-597; Julio TORRES, “Vincencio Juan Lastanosa. Manuscrito de la Piedra de toque de la moneda jaquesa”, en Tesoros del gabinete numismático. Las 100 mejores piezas del monetario del Museo Arqueológico Nacional, Madrid, Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, 2003, p. 196-197; y José Tomás VELASCO SÁNCHEZ, “Lastanosa, primer estudioso de la moneda jaquesa”, XII Congreso Nacional de Numismática (Madrid-Segovia, 25-27 de octubre de 2004), 2006, p. 481-485.


Restauración de un ejemplar de la Agudeza y arte de ingenio de Baltasar Gracián –Huesca, 1648-1649- (Biblioteca Pública de Huesca)

El Instituto de Estudios Altoaragoneses ha restaurado este ejemplar de la Agudeza y arte de ingenio de Baltasar Gracián, perteneciente a los fondos de la Biblioteca Pública de Huesca (B-63-9600), para que formara parte de la exposición Vincencio Juan de Lastanosa (1607-1681). La pasión de saber (24 de abril a 3 de junio de 2007), organizada por el IEA.

 
En 1642 Baltasar Gracián había publicado Arte de ingenio, tratado de la agudeza. Seis años después, el jesuita aragonés daba a la imprenta en Huesca una reelaboración de la obra, ampliada considerablemente, con el título Agudeza y arte de ingenio.

Como se indica en la portada, en el libro se explicaban “todos los modos y diferencias de conceptos, con ejemplares escogidos de todo lo más bien dicho, así sacro como humano”. Incluía asimismo “un tratado de los estilos, su propiedad, ideas del bien hablar, con el arte de erudición y modo de aplicarla, crisis de los autores y noticias de libros”.

Como en otras ocasiones, la Agudeza y arte de ingenio no venía firmada por su autor verdadero, Baltasar Gracián, sino por su hermano Lorenzo. En la obra, publicada por Vincencio Juan de Lastanosa, “caballero y ciudadano de Huesca en el Reino de Aragón”, y dedicada a Antonio Jiménez de Urrea, Conde de Aranda, figuran también traducciones de los Epigramas de Marcial realizadas por otro miembro del círculo lastanosino, el canónigo y poeta oscense Manuel de Salinas.

En la Biblioteca Pública de Huesca se conservaba otro ejemplar, por desgracia perdido hace tiempo, de la Agudeza y arte de ingenio (Huesca, 1649), que procedía de la biblioteca del Colegio de los jesuitas de Huesca, a la que lo había donado el propio Gracián. Era, de hecho, el único ejemplar de una obra suya que figuraba en la biblioteca de los jesuitas oscenses, tal y como manifiestan los índices y catálogos de la misma.

El libro ahora restaurado procede de la biblioteca del monasterio altoaragonés de San Victorián, que ingresó en la Biblioteca Pública de Huesca en 1870. Desaparecido, como decimos, el ejemplar donado por Baltasar Gracián a los jesuitas oscenses, se trata, hoy por hoy, de la única obra del jesuita aragonés de las que se publicaron en Huesca gracias al mecenazgo de Vincencio Juan de Lastanosa que se conserva en la ciudad. De ahí su importancia.

Bibliografía: Baltasar GRACIÁN, Agudeza y arte de ingenio (introducción de Jorge M. Ayala; edición y notas de Ceferino Peralta, Jorge M. Ayala y José Mª Andreu), Colección Larumbe. Clásicos aragoneses, nº 31, 2 vol., Zaragoza/Huesca, Prensas Universitarias y Gobierno de Aragón/Instituto de Estudios Altoaragoneses, 2004; M. BLANCO, “Gracián reescritor: un análisis comparativo de Arte de ingenio y Agudeza y arte de ingenio”, en Aurora EGIDO, Mª C. MARÍN y L. SÁNCHEZ LAÍLLA (eds.), Actas del II Congreso Internacional Baltasar Gracián en sus obras, Zaragoza /Huesca, IEA/IFC/DGA, 2003, p. 97-131; José Enrique LAPLANA GIL, “Noticias y documentos relativos a la Biblioteca del Colegio de la Compañía de Jesús en Huesca”, Voz y Letra, 1998, IX/I, p. 119-136 y “Agudeza y arte de ingenio. Baltasar Gracián. [1648]”, en Vincencio Juan de Lastanosa (1607-1681). La pasión de saber, Huesca, Instituto de Estudios Altoaragoneses, 2007, p. 362; A. PÉREZ LASHERAS, “Arte de ingenio y Agudeza y arte de ingenio”, en Aurora EGIDO MARTÍNEZ y Mª C. MARÍN PINA (coords.), Baltasar Gracián: estado de la cuestión y nuevas perspectivas, Zaragoza, IFC, 2001, p. 71-88; y N. P. WARDROPPER, “The editions of 1648 and 1649 of Gracian’s Agudeza y arte de ingenio”, Journal of Hispanic Philology, V, 1980-1981, p. 137-157.
 

Localización de un ejemplar del Ceremonial de la ciudad de Huesca del año 1620, escrito por Francisco Diego de Aínsa (Biblioteca Pública de Huesca)
 
La nueva catalogación del riquísimo fondo antiguo de la Biblioteca Pública de Huesca, y la inclusión de sus resultados en el Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico Español, ha propiciado entre otras sorpresas la localización de un importante impreso para la historia de Huesca, que hasta ahora se creía perdido: el Ceremonial del Concejo oscense, publicado en 1620. Fue escrito además por un importante personaje de la Huesca del siglo XVII, Francisco Diego de Aínsa, que había publicado el año anterior la primera historia de la ciudad.

Lleva por título Ceremonial para los muy ilustres señores Justicia, Prior y Jurados de la Ciudad de Huesca (Biblioteca Pública de Huesca -B-76-11492(11-). Fue impreso por Pedro Blusón, “en la imprenta de la viuda de Juan Pérez de Valdivielso, impresor de la Universidad” (Juan Pérez de Valdivielso fue el primer impresor en establecerse en Huesca, gracias a la Universidad –en el año 1575-; a partir de estos momentos, Pedro Blusón regentaría a su vez la imprenta de la Universidad).

En su estado actual tiene 32 páginas. Le faltan, no obstante, las páginas finales (aunque no parecen ser muchas, pues el Ceremonial está prácticamente completo); las páginas 15 a 18, asimismo, han perdido una pequeña parte del texto por rotura del papel.

El Ayuntamiento de Huesca tiene previsto publicar, a lo largo del año 2008, este Ceremonial. Dicha publicación incluirá un facsímil, su transcripción y un estudio introductorio. La transcripción y el estudio han sido encargados a Carlos Garcés Manau.

Las características que hacen del Ceremonial de Francisco Diego de Aínsa un texto de importancia destacada son las siguientes:

1. Se trata, según parece, del Ceremonial más antiguo publicado por una ciudad española. Una primera búsqueda en el Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico Español arroja el siguiente resultado: los Ceremoniales que aparecen en el mismo son, además del de Huesca de 1620, los de León del año 1693, Zaragoza en 1717 y Sevilla y Cádiz de 1799.

2. El Ceremonial de 1620 es también el más antiguo de la ciudad. En Huesca se conservan otros dos ceremoniales, ambos en forma manuscrita. Uno, denominado por Antonio Durán Gudiol Libro del maestro de ceremonias, de la segunda mitad del siglo XVII; y el segundo, en cinco tomos, compuesto a finales del siglo XVIII por el canónigo Vicente Novella (véase Antonio DURÁN GUDIOL, Iglesias y procesiones. Huesca, siglos XII-XVIII, Zaragoza, Ibercaja, 1994, p. 11-12). Estos Ceremoniales, guardados en la Catedral de Huesca, detallan los actos y fiestas en los que participaba el Cabildo catedralicio. El Ceremonial de 1620 es, por tanto, anterior a estos; y se trata además de un Ceremonial de la ciudad, en el que el protagonista no es el Cabildo sino el Concejo oscense.

3. La importancia de su autor, el oscense Francisco Diego de Aínsa (1586-1628). Aínsa había publicado en los años anteriores otras dos obras. En 1612, la Traslación de las reliquias del glorioso pontífice San Orencio, en la que se describen las grandes fiestas celebradas en Huesca en 1609 a la llegada desde la ciudad francesa de Auch de las reliquias de San Orencio, a quien las tradiciones oscenses hacían hermano gemelo de San Lorenzo. Y en 1619, el año anterior a la aparición del Ceremonial, su obra más importante: Fundación, excelencias, grandezas y cosas memorables de la antiquísima Ciudad de Huesca -Huesca, Pedro Cabarte, 1619-, que es la primera historia de la ciudad (el Ayuntamiento publicó en 1987 una edición facsímil, con introducción de Federico BALAGUER).

4. En 2008 se cumplen 300 años de la desaparición del Concejo del que trata el Ceremonial, presidido por el Justicia, el Prior y los Jurados. El año 2007 ha sido el tercer centenario de la abolición en 1707 por Felipe V, durante la Guerra de Sucesión, de los Fueros de Aragón y las instituciones del Reino (Justicia de Aragón, Cortes de Aragón y Diputación del General). El rey suprimió también los antiguos Concejos aragoneses, nacidos, como en Huesca, en la Edad Media. Fueron sustituidos por Ayuntamientos similares a los de Castilla, constituidos por un Corregidor de fuera de la ciudad y doce Regidores de carácter vitalicio, en los que el poder de la Corona era mucho mayor. El Concejo oscense desapareció en 1708 (aunque en 1710, durante el segundo y fugaz dominio del Archiduque Carlos de Austria en Huesca -agosto a diciembre de ese año- fue restablecido; su supresión definitiva tuvo lugar en 1711).

5. El Concejo al que se refiere el Ceremonial de 1620 nos ha legado el patrimonio histórico municipal más importante de Aragón. De él forman parte la propia Casa Consistorial, de los siglos XVI-XVII (Zaragoza, en cambio, no ha conservado su antiguo Ayuntamiento); el Sitial o Consistorio del Justicia de Huesca, del año 1578; el Archivo de la Ciudad, de 1592; la Mesa de las Águilas, de 1655 (Museo de Huesca); las Juratorias de plata de 1657, sobre las que toman aún posesión de sus cargos el Alcalde y los Concejales de Huesca; el Arca de los Oficios, de 1668; y las mazas de plata, de 1797 y 1875.

6. El Ceremonial de 1620 formaba parte de la biblioteca de Vincencio Juan de Lastanosa (figura, concretamente en el Catálogo de la misma que se conserva en la Biblioteca Real de Estocolmo –manuscrito U-379, f. 27r.-: “Francisco Diego de Aynsa. Translacion de las reliquias de San Orencio. Huesca 1612, 4°. Del mismo, Ceremonial para el Justicia, Prior y Jurados de la Ciudad de Huesca. 1620” –nº 298 de la edición de Karl Ludwig SELIG, The library of Vincencio Juan de Lastanosa, Patron of Gracián, Ginebra, 1960-).

7. El carácter único del impreso localizado en la Biblioteca Pública de Huesca. Hasta hace poco se creía que no había sobrevivido ningún ejemplar del Ceremonial de 1620. Su rareza, de hecho, era ya proverbial en el siglo XVIII. El 31 de octubre de 1724 (Archivo Municipal de Huesca, Actas nº 214), el Ayuntamiento acordó que “se encuadernen e impriman algunos tomos del Ceremonial que esta ciudad tiene, atento a que no se halla más que uno y está muy maltratado, y necesitarse para el régimen y gobierno de esta dicha ciudad” (esta reimpresión, finalmente, no tuvo lugar).

Bibliografía: Carlos GARCÉS MANAU, “El ceremonial de la ciudad de 1620 y las fiestas de San Lorenzo”, Huesca, Diario del Altoaragón, 10-Agosto-2006.


Reproducción de la Disertación histórica de la patria del invencible mártir San Laurencio, de Diego Vincencio Vidania (Biblioteca Pública de Orihuela)

El Instituto de Estudios Altoaragoneses ha obtenido una reproducción en papel de la Disertación histórica de la patria del invencible mártir San Laurencio. Respondiendo al doctor Juan Bautista Ballester, escrita por Diego Vincencio Vidania (1644-1732) y publicada en Zaragoza por el impresor Juan de Ibar en 1672. Se trata de una breve obra en 4º, de 24 páginas. De la misma se conserva un ejemplar, al parecer único, en la Biblioteca Pública de Orihuela, de donde el IEA ha recibido esta reproducción.

 
Vidania, que dedicó esta Disertación a la ciudad de Huesca, aparece en su portada como Rector y Catedrático de Derecho de la Universidad oscense.

Diego Vincencio Vidania escribió esta obra para defender las tradiciones, existentes ya en el siglo XIII, sobre el oscensismo de San Lorenzo, el patrón de Huesca, frente a quienes –en un lugar destacado, Juan Bautista Ballester, al que se alude en la portada- hacían valenciano al mártir. En 1673, Diego José Dormer, que fue Cronista del Reino de Aragón, escribió otro libro en defensa del origen oscense de San Lorenzo, refutando también las opiniones de Ballester (San Laurencio defendido en la siempre vencedora y nobilísima ciudad de Huesca. Contra el incierto dictamen con que le pretende de nuevo por natural de la de Valencia ... Juan Bautista Ballester).

Bibliografia: José Ignacio GÓMEZ ZORRAQUINO, Los santos Lorenzo y Orencio se ponen al servicio de las "tradiciones" (siglo XVII), Huesca, Instituto de Estudios Altoaragoneses, 2007.

 

Reproducción de siete impresos del siglo XVII con villancicos cantados en la Catedral de Huesca (Biblioteca Nacional)

El Instituto de Estudios Altoaragoneses ha obtenido una reproducción en papel de siete impresos del siglo XVII con los villancicos que se cantaban la noche de Navidad en la Catedral de Huesca.

Dichos textos forman parte de un conjunto más amplio de impresos de los siglos XVII y XVIII que recogen los villancicos interpretados anualmente en la Catedral. Al siglo XVII corresponden nueve (siete están en la Biblioteca Nacional, que son de los que ha obtenido copia el IEA, y dos son propiedad de un particular de la Comunidad Valenciana) y otros once pertenecen a la primera mitad del siglo XVIII (nueve se conservan también en la Biblioteca Nacional y dos en la Biblioteca Pública de Huesca). En total veinte textos, correspondientes todos a años diferentes.

 
Los siete impresos recibidos en el Instituto de Estudios Altoaragoneses son de 1661, 1677, 1683, 1686, 1688, 1689 y 1699. Cada uno tiene, por regla general, ocho páginas e incluye el texto, pero no la música, de los villancicos. Fueron impresos en Huesca (salvo el último, de 1699, que se publicó en Zaragoza) por miembros de la dinastía de impresores oscenses de los Larumbe, que regentaban la imprenta de la Universidad de Huesca.

En estos textos figuran los nombres de los maestros de capilla de la Catedral de Huesca, que debieron ser quienes interpretaron, o incluso pusieron música, a estos villancicos. Se trata de Luis Gargallo, Juan Baraza, el organista Francisco Jiménez y Francisco Berjes.

El impreso más antiguo, como hemos dicho, es de 1661 (un momento situado entre dos grandes fiestas celebradas en Huesca, de las que Lastanosa fue gran protagonista: las de 1658 por el nacimiento del hijo de Felipe IV y las de 1662 en honor de la Inmaculada Concepción). Los villancicos de 1661 comienzan con estos hermosos versos: “Vengan todos los poetas, / y prisa se den, alarguen el paso; / que hoy el campo de Belén / será su monte Parnaso. / Ningún ingenio se excusa, / donde es María la musa / y el llanto de un Inocente / es de Helicona la fuente. / Pues haga lugar, lugar, la gente, / que viene, que llega, / que entra el Amor”.

Entre los protagonistas de los villancicos de 1661 están un francés, un portugués, un vizcaíno, un gallego y un negro. En otros impresos se recogen noticias de la actualidad del momento, como la guerra victoriosa que el Imperio austriaco emprendió desde 1683 contra el Imperio turco, que culminó con la conquista de Hungría (en Huesca se celebró en 1686 también con fiestas, de las que se conserva un relato impreso, la toma a los turcos de Buda, una de las dos partes en que se divide Budapest, la actual capital húngara).

Bibliografía: Catálogo de villancicos de la Biblioteca Nacional. Siglo XVII, Madrid, Ministerio de Cultura, 1992, p. 5 y 38-40; Catálogo de villancicos y oratorios en la Biblioteca Nacional. Siglos XVIII y XIX, Madrid, Ministerio de Cultura, 1990, p. 196-199; Álvaro LLOSA SANZ, “Literatura y sociedad en algunos villancicos del siglo XVII”, Espéculo. Revista de Estudios Literarios, nº 19, 2001.

  

Restauración de un ejemplar de la Historia del Carmen descalzo de fray Jerónimo de San José –Madrid, 1637- (Biblioteca Pública de Huesca)

El Instituto de Estudios Altoaragoneses restauró este rarísimo ejemplar de la Historia del Carmen Descalzo. Tomo I de fray Jerónimo de San José, perteneciente a los fondos de la Biblioteca Pública de Huesca (A-2291), para que formara parte de la exposición Vincencio Juan de Lastanosa (1607-1681). La pasión de saber (24 de abril a 3 de junio de 2007), organizada por el IEA.

El fraile carmelita descalzo Jerónimo de San José (1587-1654) formó parte del Círculo lastanosino. En 1651 publicó el Genio de la historia, una preceptiva sobre la forma adecuada de escribir historia.

En 1637 apareció en Madrid el Tomo I de su Historia del Carmen descalzo. Fray Jerónimo, que era historiador general de los carmelitas descalzos desde 1626, no incluyó en el mismo las correcciones que le habían hecho los censores de la orden. Ello supuso su destitución como historiador y la destrucción de la edición.

Este de Huesca y, al parecer, otro conservado en la Biblioteca de Castilla-La Mancha (A-5653), son los dos únicos ejemplares que, según todos los indicios, se habrían salvado de dicha destrucción.

El ejemplar de la Biblioteca Pública de Huesca incluye en su portada los ex libris de otros dos miembros del círculo lastanosino, a quienes debió pertenecer sucesivamente el libro: el ex libris impreso de Juan Francisco Andrés de Uztarroz (“De la BIBLIOTECA del D. Iuan Francisco Andres, Cronista del Reino de Aragon”) y otro manuscrito del canónigo y poeta oscense Manuel de Salinas (“Es del canónigo Salinas. Año 1653” –Andrés de Uztarroz murió, precisamente, en 1653-).

Bibliografía: Pablo CUEVAS SUBÍAS, “Historia del Carmen descalzo”, en Vincencio Juan de Lastanosa (1607-1681). La pasión de saber, Huesca, Instituto de Estudios Altoaragoneses, 2007, p. 368.

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